jueves, septiembre 18, 2008

En la oficina

Hace más de 10 años
Carlos Villanes Cairo
me dijo
-arrodíllate delante de un libro
para no tener que arrodillarte
nunca
delante de un hombre-,
hoy en la oficina,
una vez cerrada la persiana
para que no me joda el sol,
pienso
que arrodillarse delante de un libro
es adorrillarse delante
de todos los hombres.

2 Responses to “En la oficina”

Té de Caramelo dijo...

Hombre.... arrodillarse siempre es arrodillarse y siempre estarás arrodillado delante del libro y delante de todos...

Anónimo dijo...

Una de tus mejores poesias. Increible. ¡¡felicitaciones¡¡